Proceso de duelo por la muerte de un ser querido

Una pequeña viene a terapia porque en pleno confinamiento ha fallecido su abuelo. Entre el abuelo y la nieta existía un vínculo de amor muy entrañable y lleno de ternura. Lo percibo claramente.

La pequeña entre lágrimas me dice: “mi iaio se ha ido sin despedirse de mí y yo le echo mucho de menos”. La pérdida de un ser amado puede ser muy triste, pero el ritual de despedida en cierta manera le da un sentido simbólico. La pequeña parece no tener consuelo y le está afectando en el descanso nocturno. Tiene insomnio y muestra ansiedad.

Después de escucharla con mucha empatía le digo: “cielo, comprendo como te sientes. Yo también amaba mucho a mi abuela y cuando murió me sentí muy triste pero… poco a poco el dolor por su perdida se transformó en un recuerdo de amor precioso. Y si quieres, ahora tú, le puedes decir a tu iaio lo que quieras para despedirte.” Hacemos un trabajo terapéutico, la pequeña sonríe. Después se va a casa mucho más tranquila.

Agradezco y amo con toda mi alma, cada día de mi vida, el Servicio que realizo. Es tan emotivo, tan de corazón que a veces, como en el caso de la historia de esta pequeña, me caen las lágrimas. Y su ternura me enamora por su pureza. Feliz día
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin